|
El Antiproyecto
Por el Anticristo (noviembre 2004)
Esta es la sexta
columna dedicada al análisis de una moción legislativa que desea establecer un
marco regulatorio a las actividades de montaña.
A quienes deseen profundizar en el debate,
también les recomendaría consultar el texto de la iniciativa ( Boletín 3188) y revisar otras deducciones que
aparecieron en el pasado en los artículos del Anticristo (por ejemplo, " Los Expertos de Siempre").
A pesar que era mi intención terminar hoy,
este no es el último capítulo de la serie, dado que hubiera quedado
demasiado largo. Ni yo aguantaría leer 18 páginas de mí mismo.
Por eso, hoy veré la primera parte de las
disposiciones y, en el siguiente capítulo, lo que queda del documento, más
algunas reflexiones finales.
Estoy consciente que todo esto puede parecer
una discusión árida y aburrida. Lo sé. Pero insisto en que esta batalla debe
ser librada en todos los frentes, de los cuales, el de las ideas es el primero
y más importante.
La contienda es desigual, pero ánimo y valor.
Resumiendo
Los considerandos analizados en la columna
anterior ( El Polémico Séptimo Considerando) eran siete. Estuve
de acuerdo con algunos de ellos; en otros, imposible. Dentro de éstos, el
último fue el peor; una amalgama de inexactitudes, ignorancia y desinformación.
Algunas de las razones de tal discrepancia fueron:
- en ninguna parte se incluía la noción que el montañismo es
intrínsecamente riesgoso (importante, porque establece límites a las
sobrerreacciones cuando ocurren desgracias).
- desconocía lo que realmente es la "seguridad" en nuestra
disciplina (que lo llevó a usar frases como "...permita hacerlo en
condiciones de seguridad para los deportistas").
- asumía erróneamente que el afán regulatorio era indispensable para
evitar los accidentes (cuando en realidad éstos son parte del juego y de
ocurrencia estadística).
- informaba de existencia de regulación estatal exitosa en otras
actividades similares (discutible e inaplicable al montañismo).
- era peligrosamente confuso en su redacción (incluso en una parte se
dice que "...la actividad tiene como límite natural la integridad psíquica
de los cultores...").
A propósito. Aprovecho de manifestar mi
extrañeza por la mala redacción del documento. Contiene varios torpes errores
de puntuación y estilo que me generaron molestia. Es un documento que se
origina en el seno de un poder del Estado. Estar bien escrito es un deber; no
una opción.
Ahora terminemos de deglutir el pastel.
Preludio
Terminados los considerandos, aparece la
primera propuesta concreta:
"...crear
dos instancias administrativas, de carácter mixto, público ‑ privado, una
Comisión Nacional Permanente de Seguridad de la Vida Humana en las Zonas de
Montaña y Comités Provinciales de Seguridad de las Actividades Humanas en las
Montañas".
La estructura organizativa por sí sola no es
relevante. Su análisis no puede separarse de las discusiones respecto a quienes
la van a conformar y con qué atribuciones. Por eso, así, tal como se plantea,
la creación de estos comités no me parece mal.
Sigue el documento:
"...las
cuales, velarán por generar ordenamientos de estas actividades acordes a los
principios de protección de la vida en la montaña y de promoción de la práctica
de estos deportes y en general de otras actividades en zonas de montaña"
Las frases decorativas sólo generan ruido.
Usar sentencias como "principios de protección de la vida en la
montaña" están de más. Si lo que se desea es describir la intención
fundamental de las comisiones, entonces mejor dejarlo así:
"...
las cuales velarán por generar ordenamientos de estas actividades y otras en
zonas de montaña".
Los 11 de la Fama
Determinada la estructura y su objetivo
primario, ahora, en el artículo A, se especifica quienes participarán:
"...presidido
por el Subsecretario del Interior.
Formarán
parte de él además:
a)El
Director Nacional de la Oficina Nacional de Emergencia.
b)Un representante del Ejército de Chile.
c)Un representante de la Fuerza Aérea de
Chile.
d)Un representante de Carabineros de Chile
e)Un
representante del Ministro de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones.
f)Un
profesional representante del Ministro de Salud especializado en salud de
altura.
g)Dos
representantes de las Asociaciones Deportivas de Montaña
h)Dos
académicos universitarios designados por el Consejo de Rectores especializados
en geografía, glaciología, geología u otras disciplina afín."
Sólo faltaron las Damas de Rojo. Y la Teletón.
También sería un insulto no tener representada a la mujer
chilena, la cual por ley, debería ser una ex- Miss Chile
no mayor de 30 años que estaría obligada a ir a las
sesiones en bikini.
¿Les parece broma?
¿Y qué esperan que haga frente a tanto disparate?
Si 9 de los miembros propuestos son tan incultos en materia de montañismo
cómo los anteriores. ¿Qué tiene que decir un representante de la
Fuerza Aérea con respecto a la certificación UIAA? ¿O cuál es el
aporte del miembro elegido por el MOP cuando se vea el impacto que
tendrá la escalada deportiva en los Parques Nacionales?
El hecho que aparentemente compartamos un
espacio común con gran parte de los indicados (gente que patrulla fronteras,
estudia glaciares o construye caminos), no los hace ni conocedores del alpinismo ( Los Expertos de Siempre) ni tampoco elementos
representativos (personas que, aún cuando no lo practiquen, tengan relación
formal con el ambiente).
Estos individuos no me caen mal, o no estoy
insinuando que sean malas personas. No. Sencillamente es que, acorde con su
estatus de "ignorantes", tratarán de regular el montañismo aplicando soluciones
que vienen de una forma de pensar errónea ( Perdiendo el Control).
Imaginemos una sesión en la que se va a tratar
un tema polémico. Al calor del debate, los que sí saben (en teoría, los dos
representantes de las asociaciones) deberán sudar duro para intentar explicar y
convencer a sus contratapartes de qué es razonable pedir y qué no. A
menos que fueran muy, pero muy convincentes, dada la proporción existente, es
inevitable que al final prevalezcan las visiones de los no-expertos.
Por ejemplo, los tres miembros uniformados
podrían proponer que nadie pueda subir un cerro limítrofe sin autorización
expresa de DIFROL (hoy ya es así para los extranjeros, lo cual, dicho sea de
paso, es una estupidez burocrática). Bastaría que se sumaran a ellos los
representantes del Gobierno (MOP, Salud y ONEMI) para que fuese aprobado.
No. Inaceptable.
Relación Estructura-Poder
Pero, si se desea dejar la conformación del
comité tal como está, entonces no queda más remedio que abocarse a limitar sus
atribuciones, de manera que sólo puedan actuar en áreas adecuadas. Para evitar
abusos.
Por ejemplo. Si de repente se exigiera que
todas las expediciones comerciales al Ojos del Salado contasen con botellas
de oxígeno, el representante del Ministerio de Salud estaría en inmejorable
posición para especificar cuáles son los modelos apropiados y cuáles no,
decisión que Carabineros se encargaría de fiscalizar.
Lo que no es presentable es que tal
profesional tenga voto para aprobar una hipotética moción que obligara, a
partir del próximo año, a que todas las cordadas que intenten cerros altos
también estén obligadas a llevar oxígeno (parece una exageración, pero les
aseguro que varios médicos que conozco tienen este tipo de opiniones).
Repito. Si se propone tener un panel lo más
heterogéneo posible (pero no experto), en tal caso la ley debe darle poder
limitado para no caer en excesos. O bien, si lo importante de la ley son las
funciones del comité (y no su estructura), entonces quienes participan en ella
deben ser expertos (o sus representantes).
¿Me entienden? Una de dos. Si la comisión es
ni chichá ni limoná, ergo, funciones limitadas; si es experto, entonces mayor
poder.
Lo que es inaceptable es una mezcla: tener un
consejo híbrido con todas las atribuciones posibles.
¿A qué no adivinan en qué categoría cae este
proyecto?
Exacto. Es como darle un cañón láser a mi
sobrina.
El Poder de Greiskol
Estábamos revisando el articulado de la
iniciativa. Todo lo anteriormente dicho se refería al "A". El
siguiente, se aboca a describir las funciones a las cuales recién hacía
referencia.
Inciso primero:
"Proponer
y supervigilar la ejecución de una Política Nacional de Seguridad de la Vida
Humana en las zonas de montaña del país."
Lo ya comentado. Como quienes la conforman no
son los indicados, me opongo, aunque si eliminan la palabra
"proponer", quedaría bien, porque así, por ejemplo, un panel de
verdaderos expertos podría diseñar los protocolos de rescate, traspasándole a
este comité sólo la tarea de velar por su cumplimiento. De esta manera, por
ejemplo, el Cuerpo de Socorro Andino y Carabineros estarían obligados por ley a
coordinarse y, ante cualquier discrepancia, la comisión los llamaría al orden.
Inciso segundo:
"Diseñar
y monitorear el desempeño de un sistema nacional de protección civil y rescate
en las zonas montañosas, destinado a asegurar la vida y seguridad de las
comunidades asentadas permanente en ellas o de quienes circulan o se asienten
temporalmente en ellas."
Lo mismo que antes. Si la composición del
comité no cambia, entonces el "diseño" de este sistema debe quedar en
manos de otra instancia. También eliminaría la oración que empieza con
"destinado a asegurar...", por su nulo aporte. Me parece mejor
expresarlo así:
"Monitorear
el desempeño de un sistema nacional de protección civil y rescate en las zonas
montañosas."
Vamos al tercero:
"Aprobar
normas de aplicación general sobre seguridad mínima para la práctica de
deportes de montaña."
Siendo bien meticuloso, sólo dice
"Aprobar"; no "Diseñar". Si es así, ningún problema. Pero,
si fue por descuido que el legislador olvidó colocar tal cuña, entonces por
ningún motivo cuenta con mi aprobación.
Además hay que eliminar la palabra
"mínima". Ya se argumentó que una de las características centrales
del montañismo es tratar de hacer más con menos, faceta que anula cualquier
intento por establecer ciertas mínimas seguridades ( El Polémico Séptimo Considerando).
El cuarto:
"Supervigilar
y acreditar a las instituciones encargadas de formar instructores o guías de
montaña y dictar normas de aplicación general sobre requisitos de idoneidad que
deben cumplir los organismos públicos y privados capacitadores o certificadores."
La misma vaina. Supervigilar sí, acreditar no.
Y eso de "dictar normas de aplicación general" es demasiado vago.
Entiendo el punto: tratar que quienes capaciten y certifiquen sean
"buenos". Pero así como está, es darle un cheque en blanco a este
grupo de personas.
¿Qué pasaría, por ejemplo, si el panel decide
que para hacer cursos de montañismo, quien lo dicta, ya sea una institución o
persona natural, no puede tener ningún juicio pendiente por negligencia?
Puede ocurrir. Un escalador muere y la familia
demanda a quienes le enseñaron. Si la anterior medida existiera, tal situación
le impediría a un hipotético instructor trabajar por un largo, largo tiempo. No
porque fuese culpable, ¡sino porque fue acusado!
No. Hay que ser más específico acerca de estos
"requisitos de idoneidad".
El quinto y último inciso:
"Promover
la práctica de actividades recreacionales y de deportes de montañas y la
explotación turística segura de los recursos de montaña del país."
Linda declaración de intereses. ¿Cómo estar en
contra de tal idea? Si todos queremos lo mismo. Pero fíjense bien, hay una
galletita: "...explotación turística SEGURA..."
Lo ya dicho: el concepto de seguridad es
diferente en estas actividades; lo que el legislador pretende es algo que los
alpinistas no pueden cumplir. Por eso es mejor dejarlo simplemente como
"explotación turística".
Hemos terminado con la descripción de
funciones. Si se llega a implementar así, tal cómo se propone, será un
desastre.
No es lo Mismo pero es Igual
Explicada la Comisión Nacional, ahora, en el
artículo "C", se detalla la conformación de los comités provinciales:
"...será
presidido por el Gobernador Provincial respectivo y en el participará además:
a)El
Director de la Oficina Regional de Emergencia.
b)Un
representante del Ejército de la especialidad de Alta Montaña.
c)Un
representante de la Fuerza Aérea de Chile.
d)En
representante de Carabineros de Chile, especializado en rescates y/o Alta
Montaña
e)Un
médico en representación del servicio de salud correspondiente.
f)Un
representante de las organizaciones deportivas con personalidad jurídica
dedicadas a los deportes de montaña."
La discusión es análoga a la anterior y no la
voy a repetir. El mismo patrón, los mismos errores.
La única duda que tengo es por qué sólo aquí
se exige que el representante del Ejército y de Carabineros estén
"especializados" en Alta Montaña, siendo que para el Comité Nacional
no se colocaba tales requisitos.
Los Carneses
Estructurado los comités provinciales, el
documento dedica el artículo "D" a explicar sus funciones:
"...en
base a estudios técnicos deberán establecer áreas de seguridad para la práctica
de deportes de montaña, de conformidad a los niveles de riesgo que importe la
presencia humana en ellas."
Aquí hay un grosero error, porque se habla de
algo que no existe y que no se explica en ninguna parte. ¿Áreas de seguridad?
¿Qué es eso? ¿De dónde salió? ¿Cómo se define? No se puede dar poder para
establecer algo que no se sabe que es.
Y vuelve a insistir con "niveles de
riesgo". Otra vez, una vez más, están hablando como si fuera un partido de
fútbol, buscando soluciones tradicionales para cosas que ocurren en ambientes
salvajes ( Perdiendo el Control).
Sigamos:
"Se
podrá exigir que para acceder a determinadas áreas calificadas como de alto
riesgo, que previamente se acredite por parte de los deportistas el poseer
capacidades técnicas y experiencia en la práctica de su disciplina deportiva, o
la disponibilidad de medios materiales, equipamiento y de sistemas apoyo
logístico adecuado."
No hay ninguna manera estructurada de
acreditar lo que se pide. Propuestas hay, pero ninguna de ellas funciona.
Por ejemplo, las soluciones que pasan por la
posesión de algún tipo de documento (un "carné" que revele
experiencia o capacitación). Pero no resulta, porque la mayor parte de los que
practican montañismo son personas naturales. La pertenencia a un club, y/o a
una federación acreditadora, es opcional.
En el extranjero, especialmente en las
naciones donde la disciplina alcanza sus mayores niveles de desarrollo, es más
acentuada esta situación. Tales agrupaciones son vistas más como una manera de
acceder a beneficios (seguros, descuentos, cursos) que a un intento de formalizar
la disciplina.
Y si, a pesar de estos antecedentes, aún así
se dicta una ley que obligue a federarse... tampoco funcionaría.
Porque, como basta con adentrarse a caminar en
cualquier valle para hacer algo que cae bajo esta ley, habría que obligar a varios
millones de chilenos a "certificarse". Porque olvida que hay gente
que vive en estas áreas, a los cuales es absurdo hacerle esta exigencia. Porque
la mayoría de los ascensos se hacen en lugares solitarios, lejos de cualquier
fiscalización. Porque además dejaría en el aire la situación de los turistas
extranjeros: si no se les pide algún documento, se estaría discriminando a los
nacionales; y si se les exige, entonces solamente una fracción mínima de los
montañistas de otros países querrían venir, yéndose el resto a escalar a Perú,
Bolivia y Argentina (qué estarían felices).
¿Y obligar al cumplimiento de una lista
estándar de equipo?
Tampoco serviría, porque (y repito en tono de
fastidio) en montañismo se trata de hacer más con menos. Asimismo habría que tener
una lista para cada ruta existente, la cual además debería subdividirse por
época del año.
No. Muy engorroso.
Sentido Común
Descartadas las opciones de identificaciones o
listas de equipo como una manera de "acreditar", la única alternativa
que va quedando es utilizar una forma no-estructurada para evaluar si alguien
está en condiciones de intentar su desafío: el criterio.
Sí. De quienes controlan el acceso
(habitualmente un carabinero o un guardaparque).
Esto último es una aspiración de la autoridad tan
clásica como inepta. La madre de todos los ejemplos, repetida hasta el
cansancio por lo absurdo de la situación, ocurrió cuando CONAF hizo devolverse
a Waldo Farías en la mitad de la subida al volcán Villarrica porque iba sin guía,
¡siendo que acababa de ascender el K2!
En realidad, el problema ni siquiera da para
preguntarse si estos guardaparques o carabineros tendrían criterio o no. Es
simplemente que la ley les ordenaría hacer algo que no están en condiciones de
cumplir. El hecho que estén más cercas de las montañas, o que vivan al pie de
una pared, no los convierte por osmosis en montañistas o escaladores.
Tampoco es algo que se pueda corregir con el
tiempo, destinando más recursos o capacitando a estos individuos. El alpinismo
es lo suficientemente variado, dinámico y anónimo como para dejar atrás
rápidamente a quienes no estén en el ambiente. Además que toma muchos años
llegar a entender completamente la filosofía que la impregna.
Sencillamente, los gatekeepers no dan
la talla.
Coludirse Naturalmente
El párrafo termina con una idea de antología:
"Asimismo,
se podrá imponer la presencia en la expedición de guías de montaña o monitores
expertos, inscritos en un registro oficial que se confeccionará al
efecto."
Esto es absurdo. En primer lugar, no parece
saber que la planificación de cada salida se cierra antes de llegar al lugar.
La gente lleva su equipo y comida calculada sólo para los que van a participar.
Agregarle una persona adicional, de súbito, justo antes de entrar al área, les
plantearía severos problemas logísticos que, incluso, pueden llegar a
comprometer el nivel de riesgo que originalmente querían afrontar (por ejemplo,
si ya eran cuatro y tenían una sola cuerda para cruzar el glaciar; ¡con un
monitor serían cinco!)
Además, ¿quien le va a pagar? ¿El mismo grupo?
Super transparente el sistema. Cada entrada a
estas áreas será un potencial punto de corrupción, dado que es muy fácil que
quien controle el acceso se coluda naturalmente con los guías
locales.
Cuánto Vale el Show
La última propuesta del mismo inciso no es más
afortunada:
"Finalmente,
hemos propuesto, una serie de normas, nuevas, que establecen por ejemplo las
obligaciones de comunicar las salidas de las expediciones..."
¿Cómo vas a obligar a alguien a que se
reporte? ¿Carabineros andará patrullando y exigiendo un código de "aviso
de salida" a toda persona que se adentre en un valle cordillerano? ¿Y qué
hay de la tasa de fallo? (aquellos que no avisan que regresaron). ¿Multas?
Y lo que sigue es un digno corolario:
"...
hemos regulado de forma novedosa el establecimiento de seguros por daños
personales, seguros de viaje y seguros de rescate y evacuación para lo
practicantes de estas actividades, lo que se hace indispensable, si se
consideran los altos costos que involucran para las instituciones públicas y
privados, esas acciones."
Parto advirtiendo que "alto costo"
es un concepto relativo.
Si Carabineros gastó 3 millones de pesos en un
vuelo de rescate, al mirar esa cifra por sí sola lo único que se puede afirmar
es que es harto dinero. Pero de ahí a decir que es un alto costo, o caro, o
barato, o un despilfarro, depende de otras consideraciones que deben ser
cuantificadas antes de ponernos a discutir.
Es decir, necesitamos generar estadísticas que
respondan a preguntas como: ¿cuánta gente practica montañismo?, ¿cuál es la
tasa de accidentabilidad?, ¿cuánto cuesta evacuar a un herido?, ¿a un
excursionista?, ¿a una víctima de un accidente carretero? ¿Cuánto le cuesta a
Chile financiar las campañas de los partidos políticos?
No me malinterpreten. Quizás efectivamente el
documento esté en lo correcto, pero no podemos ASUMIR a priori que el costo en
que incurren las instituciones públicas es inadecuado sólo viendo un par de
facturas.
Esto ya Lo dije antes. La generación de
estadísticas es una condición necesaria para generar un marco regulatorio que
sea visto como legítimo por quienes son afectados ( Diálogo de Sordos).
Sí, Seguro
Dicho eso, ahora sí vamos al fondo del asunto.
El párrafo decía que:
"... hemos regulado de forma novedosa el
establecimiento de seguros por daños personales, seguros de viaje y seguros de
rescate..."
¿Sí? ¿Y donde están esas regulaciones? ¿Dónde
puedo leerlas? ¿Por qué no están aquí?
Así como se presenta la idea, da la impresión
que sus autores encontraron una fórmula "nueva", casi
"mágica", que permite, entre otras cosas, solucionar el más rebelde
de estos problemas: los seguros de rescate.
Pero lo dudo. Todo lo que he aprendido en los
últimos años me hace decir que éstos sólo son alternativas reales cuando existe
un suficiente número de practicantes. En castellano simple, cuando existe
mercado.
No porque una ley diga que sabe cómo regular
el establecimiento de seguros de rescate, hará qué éstos aparezcan. Normalmente
es al revés; el mercado descubre y explota un área de la economía y luego
llegan los legisladores para regular los excesos.
En Chile simplemente no hay masa crítica para
hacer viable el negocio de los seguros de rescate. Estos sencillamente no
existen. Y si los compráramos en el extranjero, nos saldrían carísimos (para
dos meses en Asia Central son 800 dólares; para Antártica, ¡hasta por 20.000!)
y de difícil acceso para el común de los mortales (normalmente hay que tener la
ciudadanía del país en cuestión).
Hay otro problema.
Si se obliga a la compra de seguros de
rescate, en tal caso quien se accidente tendrá todo el derecho del mundo a
exigir ser rescatado por un equipo profesional. Porque ya no le están haciendo
un favor; está pagando por ello. Y en Chile no hay grupos así.
El GOPE no lo es; tampoco el SAR. Y el performance
del Cuerpo de Socorro Andino es tan variable en el tiempo que no se puede meter
las manos al fuego por ellos. Organizar uno nuevo es posible, incluso
"fácil". El problema es que se requiere dinero. Y mucho.
No sólo porque habría que pagar a sus miembros
un sueldo tal que les permita dedicarse a tiempo completo, sino que también
habría que contar con un presupuesto anual que incluyera capacitación, viajes,
equipo, seguros, becas, sedes y otros. Y a no olvidar que se requieren en al
menos tres zonas del país: norte, centro y sur.
Mejor no hacerlo. La tasa de accidentabilidad
es tan baja que no se justifica. Por eso, la ausencia de equipos profesionales de rescate en Chile parece ser más un ajuste natural de la situación que una negligencia.
Siendo bien honesto, considero que todo el
artículo "D" es basura. Totalmente equivocado. No se le extrañaría si
se le borrara completo.
To Be
Continued
Basta. Por Dios, basta.
En la próxima columna el final de esta larga
teleserie.
|