Anticristo: Apreciando a Deneb
La Columna del Anticristo
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Apreciando a Deneb
Por el Anticristo (enero 2007)
El invierno ya quedó atrás. Después del desastre... tiempo para que la pena remitiera y empezara el olvido. Luego mi mente libre de pasión dejó entrar a esa marea de inteligencia que trae la reflexión. Y en ella, la central pregunta de si tenía sentido continuar escribiendo esta columna.
Cuestionárselo es bueno. A veces perpetuamos cosas sólo por rutina, o por un mal entendido cariño, cuando en realidad son entes vacíos que, a pesar del cascarón colorido que parecieran tener, por dentro están más que podridos. Se aplica a todo: a un producto comercial o a una relación afectiva.
En el caso de esta columna, yo nunca me hice ilusiones. Desde un principio supe que no sería para siempre. Autoperpetuarla sólo porque si no tiene sentido, entre otras cosas porque estaría haciendo exactamente lo que tanto le he criticado al otro. Preferible corto y firme que largo y caído.
La columna nunca fue acerca de poder, dinero o trabajo, sino que acerca de comunicación. Expresar cosas que ojalá hicieran alguna mella. Cuando llegara el momento que ya hubiera dicho todo lo que tenía decir, el Anticristo haría su definitivo viaje al infierno.
Pero durante este período de ostracismo, que me sirvió además para resolver el lío computacional que me dejó Antares, me di cuenta que todavía había temas que quería comentar y que me daba rabia que nadie más las dijera. Quedarme callado sólo haría que me estallara la cabeza. Por eso decidí regresar, aunque prevenido que nunca segundas partes fueron buenas. No será exactamente lo mismo, porque habrá algunos cambios, pero de eso hablaré después.
La entrega del mes siguiente retomará el tema que estaba desarrollando antes de la interrupción (las escaladas sin cumbre). Después de eso verán el recuento pendiente (lo mejor entre abril y septiembre 2006) y desde ahí entraré en régimen regular.
Todo esto, por supuesto, sentado frente a Deneb, la nueva súper computadora rodeada de enormes murallas que me defenderán de aquellos dragones y demonios que me hicieron la vida miserable por un tiempo.
I'm back.